ESCUCHA MUSICAL IGNACIANA

Roberto Museo, piano, Erbarme dich, mein Gott de Johann Sebastian Bach (BWV 244), grabación de la jornada de estudio L’eredità spirituale di Papa Francesco, Pontificia Universidad Gregoriana, 28 de abril de 2026.
Texto del aria:
¡Ten piedad de mí, Dios mío; mira mis lágrimas!
Mira aquí, corazón y ojos;
lloran amargamente ante ti.
¡Ten piedad!
Nos disponemos a escuchar una de las piezas de Bach más queridas por el Papa Francisco: el aria Erbarme dich, tomada de la Pasión según san Mateo.
Hoy la escuchamos en una forma particular, en una transcripción para piano. Esta elección no es casual: despojada de la voz humana y del lamento del violín solista, la melodía aparece aún más desnuda, esencial, casi desnuda en lo más hondo. Queda solo la estructura de la oración, el puro latido de un alma que se dirige a su Creador.
Apliquemos ahora nuestros sentidos a aquella noche de hace dos mil años. Imaginemos que estamos fuera del patio del sumo sacerdote. El aire es frío, la oscuridad es profunda. En un rincón, alcanzamos a ver a Pedro. Acaba de cruzar la mirada de Jesús después de la tercera negación, y el canto del gallo ha rasgado el silencio, trayendo consigo la verdad.
Como nos recuerda el Papa Francisco: «La santidad de Pedro no consiste en no haber fallado nunca, sino en haber tenido el valor de dejarse mirar por Jesús después de haberlo traicionado». Es una mirada que dice: «Pedro, yo te conozco, sé cómo eres. Vuelve a casa».
Escuchen estas notas. Sientan cómo el ritmo parece el latido de un corazón agitado, un corazón que tiembla porque ha fallado, pero que no puede dejar de esperar. Pedro sale a la oscuridad y llora amargamente.
«Dios no se cansa nunca de perdonar», nos repite Francisco, «somos nosotros los que nos cansamos de pedir su misericordia».
Mientras escuchamos, contemplamos la mirada del compañero Jesús, como entre dos amigos. Y dejamos que este llanto de Pedro se convierta en nuestra oración de hoy: «Señor, mírame con amor, porque yo te necesito».
Buena escucha.
Las traducciones del texto del aria y de las citas del Papa Francisco son de la Redacción.